DECRETO 155/1999, de 17 de septiembre, del Gobierno Valenciano, por el que define en la Comunidad Valenciana determinadas modalidades de festejos taurinos tradicionales. [1999/F8202]    

Sección:I - Disposiciones Generales
Emisor:Conselleria de Justicia y Administraciones Publicas
Rango de Ley:Decreto
 
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DECRETO 155/1999, de 17 de septiembre, del Gobierno Valenciano, por el que define en la Comunidad Valenciana determinadas modalidades de festejos taurinos tradicionales. [1999/F8202] Mediante el Decreto 148/1998, de 22 de septiembre, del Gobierno Valenciano, fueron objeto de regulación las condiciones de autorización, celebración, desarrollo y régimen sancionador de los festejos taurinos tradicionales (Bous al Carrer) en la Comunidad Valenciana. El citado decreto fue dictado en virtud de la competencia exclusiva que ostenta la Generalitat Valenciana en materia de espectáculos públicos, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 31.30 de la Ley Orgánica 5/1982, de 1 de julio, por la que se aprobó el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, y al amparo de lo dispuesto en la Ley estatal 10/1991, de 4 de abril, sobre potestades administrativas en materia taurina. El artículo 1 del decreto antes citado establece el objeto y el ámbito de aplicación de la citada norma, señalando en su apartado 2 lo siguiente: «Son festejos taurinos tradicionales, Bous al Carrer, los que no llevan aparejada la lidia de la res y pueden celebrarse fuera de las plazas de toros, totalmente o en parte, comprendiendo dentro de los mismos aquellos festejos taurinos que, con carácter tradicional, se celebren en la Comunidad Valenciana, ya sea en su modalidad de encierros de reses bravas, la suelta de reses para el fomento o recreo de la afición, de «bou de vila», de toro embolado, toro ensogado, el toreo de vaquillas en plazas públicas o cualquier otro festejo taurino que no suponga la lidia de la res». Ahora bien, en la Comunidad Valenciana existe también una tradición relativa a la celebración de exhibiciones de reses bravas (toros cerriles), consistente en su suelta; por otro lado, también se ha comprobado la tradición de los concursos de recortadores, en los que se ejecutan una serie de quiebros y recortes a las reses a cuerpo limpio. Estas tradiciones, que conllevan realizar una serie de habilidades de los participantes con las reses bravas, no se hallan particularmente definidas en el Decreto 148/1998, de 22 de septiembre, por lo que se considera necesario proceder, mediante el presente decreto, a regular las mismas, con objeto de salvaguardar, en la medida de lo posible, la integridad física de los participantes en estos festejos. Tradicionalmente, en la...

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